Morocha de sonrisa contagiosa, colita compacta y timbres como albóndigas de copetín, Lourdes Sánchez es una correntina que baila en ShowMatch pero no cree en eso de que todos los gatos son pardos. “Creo que me distingo entre tanto cachivache que hay por ahí” dice la pendeja con un tono que sería sobrador si no fuera por esa carita de petera picarona, “al menos los hombres siempre me dicen que tengo otro tipo de encanto.” Y entre esos hombres se contaría el propio Tinelli, que le dió un trato preferencial desde la nena arrancó en el programa como soñadora de Jorge Ibáñez. “Marcelo me dió mucha más participación que a otras bailarinas” dice Lourdes sin mencionar si hubo contraprestación de su parte, “jugaba
mucho conmigo y me hizo muchos cortes de pollerita!”. Es que el Cabezón cuida mucho la salud de sus gatitos y los vacuna periódicamente. “Me dijeron que Marcelo me consideraba la soñadora más linda” sigue explicando la morocha, “porque era como más fina de lo que están acostumbrados.” La morocha vino de su Corrientes natal a buscar fama a Buenos Aires, y cree que la va a conseguir sin necesidad de usar rodilleras. “Sigo soñando con ser vedette y creo que voy a llegar” dice esperanzada, “veo tanto cachivache, tanto gato barato en todos lados que la gente va a apreciar un condimento diferente.” Y hay un condimento diferente: mientras las otras
aspirantes a vedette pelan tremendos patys, Lourdes Sánchez ofrece pezones tipo albóndigas de copetín como aperitivo en una cena donde le podés llegar a comer ese rico pavito, pero guarda que hay competencia. “Desde que empecé a bailar en televisión los hombres se me acercan mucho más, ahora son millones!” dice acomodando los flotadores para barrenar la ola de leche, “la verdad que
le debo todo a Marcelo y también a Jorge Ibáñez, que ya me prometió que me va a hacer el vestido de novia.” Y vos prometele que le vas a hacer la cola que no hay drama porque la correntina se llama Lourdes pero de virgen no tiene nada. “Hablar boludeces como decir que sos virgen para salir en los medios no me va” aclara la morocha, “yo quiero entrar por la puerta grande.” Y vos también, porque el papo de la correntina debe ser para darle masa hasta que llegue el sapucai y ahí te colás por la puerta chica. “Nadie me lo cree” se ataja la nena, “pero lo que más me elogian los hombres son el pelo y mi sonrisa.” Con esa cola de caballo, esta morocha está para peinarla para adentro!
Bajate el video de Lourdes Sanchez. (780)











