Andá poniendo el fuego que llegaron los patys

Llegó la hora de poner toda la carne en el asador, o para ser mas precisos, los patys. Los puristas, esos que conocen todos los secretos de la carne, pueden pensar que clavarse una hamburguesa nunca es tan bueno como ir a los bifes, y es verdad. Pero muchas comilonas memorables empiezan calentando la parrilla con unos ricos patys, que bien masticados, pueden dejar el camino despejado para meter el chorizo. Dicen que en la variedad está el gusto, y es particularmente cierto en este caso, porque cada medallón está hecho con carne de una yegua distinta, o sea que cada hamburguesa va a tener su onda. Si te gusta la carne fresca seguramente vas a pedir una rica Attias Burger, tiernita y de aparencia lechosa, una onda light pero attenti porque el medallón de Emilia es sorprendentemente grande y apto para el lengüetazo. Pero no a todos le gusta la carne tiernita. Están también aquellos que gustan de comerse un garrón, como Matías, un pibe al que le gusta la carne dura y de vaca vieja: en la nota de Mónica Antonópulos dejó un comentario “Noti! favor pongan fotos del topless de Moria Casán y otras fotos de esa tetona por favor, qué paja me hago entre esas tetas!”. Matías debe tener muy buenos dientes para masticar el durísimoPaty Casán, además de un estómago a prueba de balas. Pero hay mejores huesos por suerte. El éxito de la hamburguesa Moria CasanAnderson es un triunfo de la mercadotecnia, un producto que al principio apuntó al mercado bailantero de bajos recursos pero no tuvo ahí toda la visibilidad que merecía esa carne de exportación. El problema era el nombre: como Paty Paterno no caminaba, pero despegó cuando cambió su marca aAnderson Burger, sonaba a hamburguesa yanqui y ahí se la comieron cruda (además es chiquita, con lo cual terminás comiendo más). Es impresionante cómo cada paty apunta a un segmento específico. Por ejemplo, si la maratón nocturna te encuentra demasiado engomado por exceso de alcohol y ya no reaccionás, ahí te podés clavar unaWanda Nevada, que viene totalmente espolvoreada con el aditivo favorito del Diego y de un saque elimina todos los efectos negativos del escabio. Ojo, es una hamburguesa cara, porque la carne es argentina pero el condimento es boliviano y acordate que Evo Morales renegoció todos los contratos.

Fernanda VivesWanda Nara y Adabel GuerreroClaudia Fernandez y Melina Nicolas

 

Mariana De Melo y Jaqueline Dutra
Son los clásicos patys botineros que se morfan los jugadores. Igual, si te ponés con unos morlacos se convierten en paty de cancha y te las podés comer con tus amigos. Mariana De Melo es ideal si te gustan grandes y quemaditos; si no tenés problema en comer carne de cebú siliconada, entonces masticate la brasuka.
Belen Francese
La Gran Francese es ideal cuando venís con mucho hambre y querés mucha carne. Evitá mirarle mucho la trucha y disfrutá de la bola de nalga.

Si querés comerte algo barato, pedí una hamburguesa Nazarena, que viene con el queso de Agostini y es carne de gato, pero muchos la piden porque todavía tiene restos de frula de Hernán Caire (y si bien no es tan fuerte como la Wanda Nevada, algún efecto te va a hacer). La Vélez viene regalada, pero no tengas miedo de pasar por tacaño al clavarte de dorapa una Naza de dos pesos, porque Huberto tiene millones y le entra a fondo. Pero aunque tu presupuesto sea bajo, no hace falta que comas carne baqueteada. Todos tenemos un gordo amigo que sabe dónde conseguir carne buena y barata, y si le preguntás a la Tota Santillán te va a recomendar que le entres a un sabroso Paty Vives. Fernanda no tiene tanta publicidad, pero hay muy buena relación precio calidad — si venís con hambre te la manducás de una, porque tiene una hermosa figaza para meterle el chorizo. Si te gustan los sandwiches de carne uruguaya, la elección obvia es entrarle a un Chivito Fernández, los medallones de Claudia son amplios y tostaditos (pero pedile que no te lo envuelvan, porque el papel viene contaminado). A veces también pasa que tenés tanto hambre que la calidad importa menos que la cantidad y querés mucha carne, que rebalse por todos lados como una milanga de La Farola. En ese caso, pedite una Gran Francese, elaborada con una exquisita bola de nalga y viene muy pero muy abundante, vas a quedar re satisfecho (mientras no le mires la trucha a Belén muy de cerca). Si no tenés mucho hambre yVictoria VanucciNazarena Velezestás buscando una minuta tipo gourmet, entrale a unaVanucci Burger, la hamburguesa es bien magra (apta para dietas) y si bien es chiquita lo bueno es que viene con la figaza abierta como pidiendo que la llenen con una buena morcilla. El lomo de Vanucci es otro corte de carne que valía dos mangos hace un par de años pero desde que salió recomendada en la tapa de una revista para epicúreos se puso carísima y ahora sólo la preparan para que se la morfen los directivos de Canal 9. Si no tenés un mango pero sos futbolista y sabés mover la pelota, te podés comer absolutamente gratis una hamburguesa botinera, viene en dos variedades. La hamburguesa Dutrá viene de una churrascaría de Brasil (con lo cual la picada puede venir mezclada con carne de cebú) pero a paty regalado no se le miran las siliconas (igual, tené cuidado de no tragar los pedazos encapsulados, son más duros que la carne de Moria). Si te querés masticar una botinera pero de carne argentina premium, entonces tenés que probar el Paty De Melo, te va a sorprender la calidad de la nalga misionera, firme y sabrosa. El secreto del sabor de los patys de Mariana es que vienen bien tostaditos y además son los únicos que incluyen un delicioso pete de postre. ¿Con semejante menú, qué te vas a servir?

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