Anabel Cherubito desnuda en Playboy

Pero qué guarra de la ostia, con ese tonito de gallega y ese cuerpito compacto pero cumplidor, Anabel Cherubito tiene de sobra para calentarte al punto de querer agarrarla de los pelos y estamparla contra cualquier pared para ver si también grita con acento cuando la parten al medio. Pero lo más probable es que cuando sienta la sierra de carne serruchándole ese ojete veterano de cientos de guerras del sexo, grite como una marrana de barrio cualquiera, porque la guacha es tan argentina como el dulce de leche con el que le untarías ese papo para comerlo como un panqueque si lo pudieras ver. Pero claro, no lo podés ver porque la revista Anabel Cherubitoes Playboy y vos sabés que los trolos que la dirigen en Argentina están totalmente en contra de mostrar cotorras porque le dan asco. Otro año, otra desilusión con el conejo de merda, pero Anabel Cherubito bien, porque la “galleguita” tiene sus abundantes 95-59-92 muy bien repartidos en un todo compacto y maleable como para que dibujes a gusto. Anabel es una de esas minas que no necesita hacerse la perra porque al primer vistazo te das cuenta que le gusta la noche tanto como la pija y está para lo que vos mandes, cuanto más degenerado mejor. Ya era una nena viciosa cuando dejó su Argentina natal para “perfeccionarse” en España, y claramente lo consiguió porque vino hecha una guarra que es paraAnabel Cherubitoagarrarla de la pata y comerla con la mano como si fuera una presa de pollo —o si querés en gallego una presa del coño, porque debe tener un papo de la recontra ostia. Así como los bombones más ricos vienen bien presentados y envueltos en papeles especiales con etiquetas atractivas, Anabel Cherubito se especializa en usar bombachitas de modelos y colores especiales como para que vos te deleites desenvolviendo esa pollita hermosa antes de masticarla. Y como buena guarra viciosa, a la “galleguita” le encanta usar las tanguitas colaless, no vaya a ser cosa que se te enriede el coño con la tela y no puedas entrar en esa colita que debe Anabel Cherubitoestar acostumbrada al tránsito intenso. Imaginate a Anabel Cherubito con las piernas bien abiertas y tocándose la punta del pie con las manos. Si, vos estás mirándola de atrás. No, no tiene bombacha. Y es más, te está mirando con la cabeza entre las piernas como diciendo “Deja ya de leer la puta nota, que me apetece un pollazo en el culo! O para qué crees que adopté esta incómoda figura, tío?”. Tirate de cabeza, mirá abajo las tetas y colita mojada que te esperan!

Anabel CherubitoAnabel Cherubito
Cara y seca de una gallega trucha que se las trae: unas tetas abundantes y una cola deliciosa que tendría que haber mostrado más, pero ya sabés que a Playboy no le gustan las mujeres desnudas. Imaginate ver el papo de Anabel Cherubito como corresponde con la calidad de las fotos de arriba. Mortal.

Anabel CherubitoAnabel CherubitoAnabel Cherubito

Anabel Cherubito
Anabel Cherubito desnuda en la foto de Playboy se las ingenia para no mostrar absolutamente nada, no hay pezones, ni cola ni menos cotorra. Es hasta difícil reconocerla en la foto, con ese raro peinado nuevo y el excesivo photoshop.
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